Cabe destacar que "Los productos de limpieza son capaces de provocar irritaciones y quemaduras en párpados y córnea"
¿Cuántas veces, mientras estaban limpiando la casa, te ha salpicado a los ojos algo de lejía, amoniaco o cualquier otro producto similar? Las lesiones oftalmológicas suelen darse fruto de un despiste a la hora de realizar tareas de este tipo en el hogar.
Ante este tipo de contactos, es fundamental no restregarse los ojos. Lo mejor es acudir al baño y lavarlos con agua abundante durante al menos 15 minutos.
Recomendaciones:
De ahí, la importancia de lavar los ojos abiertos con agua. «Lave el ojo siempre en el mismo sentido (de la nariz al ojo), ya que de no hacerse así, el líquido podría caer en el otro ojo y se extendería el daño».
Y los tres pasos más importantes te dejamos aquí:
#1.- No tocar: si te salpica cualquier producto tóxico de limpieza, no frotes los ojos
: lava los ojos abiertos con agua abundante durante 15 minutos y siempre en el mismo sentido.
#2.- Si tienes Lentillas: quítalas lo antes posible.
#3.- Urgencias: Llama al servicio de urgencias.
Visto en: Abc.es/Salud